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Alter-ego, identidad secreta, doble agente, personaje teatral. Esto es lo que termina definiendo al músico independiente. Parece extraño pero así es la vida de un rockero indie (al menos de los que conozco).

Es un eterno dividirse entre estar en tocadas, producciones musicales, apariciones en TV ó entrevistas en radio y su dayjob que puede ser desde una oficina, un salón de clases, un restaurante o inlcuso al volante un microbus.

independent

Existe sin embargo un elemento común en todos los músicos/agentes dobles que conozco:

“Sin importar que tan larga sea la jornada o demandante  el patrón, siempre hay lugar para el Rock and Roll”

Son horas y horas invertidas en la música, dinero que probablemente no tenga retorno y sin embargo, éstos necios artistas persisten. ¿Por qué?

Alguien no involucrado en algo que hace con pasión posiblemente no lo entienda, le parezca un mal negocio o pérdida de tiempo pero quien en algún momento de su vida se haya dedicado a tocar de manera continua sabe bien de que hablo.

Esta situación es poco probable que cambie porque ha sido desde los tiempos más remotos, se dice que Schubert mantenía a Wagner para que éste pudiera componer sus óperas. Se habla también que el gran Johann Sebastian Bach fue empleado de la iglesia casi toda su vida.

Así como ellos el resto de los músicos a lo largo de la historia han tenido que buscar diferentes formas de cubrir sus necesidades básicas, por eso caemos en esa dualidad.

El hecho de tener un alter-ego sin embargo puede representar una ventaja en algunos casos. ¿Esto que significa?

Imaginen que pertenecen a una disquera grande y se les obliga a hacer un disco de covers de Los Temerarios. Más aún, están obligados a una gira promocional del disco y sólo pueden tocar ese material.

¿Vale la pena ganar dinero haciendo música si vas a tocar algo con lo que no te sientes identificado?

Ese no creo que sea el sueño de un rockero/blusero/jazzista.

El trabajar para una disquera grande implica respetar horarios, trabajar los días que se indiquen y viajar a los lugares que ellos asignen.

Esto es igual que cualquier empresa No eres dueño de tu tiempo.

Que sucede entonces: La música se vuelve un empleo como cualquier otro. Ya no es ese momento de sublimación espiritual que en determinado momento surge cuando se está tocando.

¿Cuál es la misión de ese doble-agente? Proteger la música y asegurar al artista que seguirá siendo un gozo para el y no un suplicio.

El ser tu propio patrocinador te permite un mayor control sobre el material a tocar, los lugares, las fechas y las producciones musicales.

Seguro habrá quien no coincida conmigo y que piensen que este asunto del alter-ego no es para ellos, sin embargo es una postura que invita a ser considerada.





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