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Cuando hablamos de la existencia de una banda de Rock, célebre, independiente, legendaria o de cualquier clase podemos identificar claramente tres fases con una característica:

No son muy distintas a las etapas en la vida de una persona.

La primera etapa es la niñez, etapa de juego. Sentirte que eres uno de tus ídolos, pasar tiempo frente a un espejo con una guitarra imaginaria no es suficiente. Decides aprender a tocar un instrumento, cada acorde es una nueva palabra cada canción de principio a fin es un logro en sí. La lata que dan los acordes de cejilla o la ejecución de escalas a altas velocidades.

Lo que sigue es buscar compañeros de juego, miembros potenciales que compartan tu pasión. A tu parecer es una búsqueda legendaria y recuerdas haber leído cuando McCartney conoció Lennon, cuando Jagger descubrió que compartía gustos musicales con Richards o cuando Jimmy Page reclutó a Robert Plant como vocalista de su banda.

Por alguna razón el elemento que más tarda en aparecer es el baterista, por la complicada logística del instrumento: es costoso, implica tener auto para moverse, hace mucho escándalo a los vecinos. Sin embargo el bataco siempre tendrá ventaja porque normalmente él no es quién inicia la banda, lo invitan a integrarse por el hecho de poseer el instrumento.

Ya que están todos los jugadores inicia la partida. El ritmo no siempre es constante, los cantantes no  afinan, el equipo de audio es un asco pero ahí importa más la diversión. ¿A quién cuando niños nos molestaba jugar Futbol con una botella de Frutsi rellena de papel? El juego es lo que importa, la re-creación. Algo recreado es algo que vuelve a nacer.

La receta más popular para vivir esta niñez: Aprende unas 15 rolas y a buscar foro, la lana es lo de menos en esos momentos. La emoción es tocar y esto significa memorizar los acordes y no olvidar la letra. Los escenarios son los garajes de los cuates y los festivales escolares. Que chido para quienes no destacan por ser galanes, si tocas en una banda siempre llamarás la atención.

Ahí todo es miel sobre hojuelas hasta que te enteras conscientemente  que existen otras bandas, cada una con un sonido distinto y siempre unas tocan mejor que otras.  ¿Quién es el grupo de Rock  más fuerte?

Entonces da inicio la segunda etapa: la adolescencia de las bandas. El grupo que  conquista al público es como el chico que conquista a la chica. Ahí comprendes que no es tan  fácil como suponías pero ya profundizaremos sobre la adolescencia en otra columna.





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