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Compromiso ( co-promitto) : Hacer una promesa con alguien o algo.

Es una palabra con significado profundo que se utiliza muy a la ligera. Los ejemplos del mal uso del concepto sobran,  a menudo hacemos compromisos que de antemano sabremos no cumpliremos.

Creo que el secreto está en saber escoger aquellos compromisos que cumplan dos características:

1) Si tenemos la capacidad de llevarlos a cabo
2) Si la acción de cumplirlo va a repercutir de manera positiva en nuestra vida.

Es tal vez obvio para muchos lectores el que se establezcan estos dos aspectos pero no esta demás reflexionar en ellos justo antes de llevar a cabo un compromiso.

Por ejemplo: Se encuentra uno de forma casual con un viejo compañero de la escuela y se dicen uno a otro: ” Nos hablamos para vernos”.

En el 80% de los casos tanto uno como otro saben que no se llamaran, aún así por dejarse un comentario afectuoso se hace tal promesa.

Un ejemplo más profundo: Adquirir responsabilidades que no podemos llevar a cabo por cuestiones de trabajo. Un servidor comete seguido este error, a veces porque me atrae la idea  o porque forma parte de proyectos que he intentado realizar en distintos momentos de mi vida.

En casos más absurdos adquiero compromisos que luego no mantengo porque -he de admitir-  a veces no tengo la capacidad para decir “No”

Si hiciera un análisis cuidadoso de mi agenda podría con mayor confianza darme cuenta que por razones laborales no tengo capacidad de cumplir tantos compromisos por muy atractivos que me sean. A pesar de que aquel que me los propone pudiera sentirse decepcionado.

Ahora vamos con el segundo punto, o sea que los compromisos que hagamos repercutan de forma positiva en nuestras vidas.

Muchos lectores de repente se habrán dado cuenta que se asumen compromisos porque en el inconsciente colectivo   se definen como obligatorios.

El caso más clásico (la Santa Trinidad) : matrimonio, patrimonio e hijos. El tema da para escribir un ensayo completo pero piensen también que esos tres compromisos no necesariamente funcionan para todo el mundo.

Otros compromisos un poco menos profundos que asumimos porque son parte importante en la cultura occidental ( en muchos casos por una vulgar estrategia de marketing): Mantenerse joven, delgado y  volverse rico.  La mayoría de las veces esto no nos retribuye positivamente.

Atención, esto no quiere decir que uno deba tampoco asumir el compromiso de descuidar su físico o dejar de trabajar para solventar sus necesidades materiales pero tampoco deben convertirse en asuntos que atenten con nuestra salud física y mental.

Es mejor tener pocos compromisos pero firmes. En el caso de un servidor el compromiso va en función de ser un mejor músico y académico. Con eso tengo ya varios mini compromisos que debo verificar si tengo capacidad de cumplir.

Muy felices fiestas y seguimos compartiendo sobre música, músicos y hasta reflexiones personales aquí en Sonidos Marginales. 





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