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Por: Ignacio Pato / ( @ipatolorente

Mientras la mayoría de músicos buscan en sus creaciones la trascendencia temática que haga crecer su fama (y seguramente su cuenta económica) tratando cuestiones más generales o abstractas, existe aun alguna rara avis que entiende que los orígenes son algo casi sagrado. Y en el hip hop quizá más.

Moratalaz. El distrito número 14 de Madrid. Código postal 28030. Lo que en principio fue una dehesa (primeramente nombrada según hallazgos en 1425), no se desarrolló urbanísticamente hasta mediados de los años cincuenta del siglo pasado como barrio predominantemente trabajador. Es uno de esos barrios que, con el paso de las décadas y las generaciones sigue teniendo un incuestionable sabor a las propias raíces de la ciudad de Madrid pero con el extraordinario aporte de una señera tradición de familias migrantes que han encontrado en Moratalaz un entorno acogedor procedentes primero de zonas del sur de España (Andalucía, Castilla La Mancha, Extremadura) y de un tiempo a esta parte de lugares hace decenios insospechados como Ecuador, Rumanía, Perú o Colombia. Todo en el barrio parece funcionar casi como un reloj, podría decir algún visitante apresurado. Incluso, Moratalaz cuenta con iniciativas ciudadanas que mantienen y mejoran la salud cívica, como el espacio social ESA Salamanquesa, la Asamblea Popular Moratalaz surgida al calor del movimiento 15M o la Bicicrítica que promociona las ventajas del uso de la bicicleta.

 

Video “MO es MO”:

 

Sin embargo, no todo ha sido de color de rosa en un espacio en el que, debido a su geografía y con ella, como decíamos más arriba, al hecho de que la mayor parte de sus habitantes pertenezcan a la clase trabajadora (o media-trabajadora), ha sufrido problemas sociales derivados de esta situación. Hablamos de movimientos no demasiado claros, especulaciones y estafas por parte de empresas inmobiliarias, problemas de drogadicción especialmente en las décadas de los 70 y 80 y algunos repuntes de comportamientos racistas en el seno del propio barrio (cabe recordar que, además de la migración de nacionalidad no española, existe un edificio conocido como “El Ruedo” que alberga a unas 400 familias de etnia gitana desde principios de los años 90). Además, Moratalaz cuenta con una de las mayores comisarías de todo Madrid, especializada en la detención de personas implicadas en protestas sociales en toda la ciudad.

Video “Nanai nanaina”

 

Este es el contexto en el que nace la música de El Coleta. Música desde el barrio y hecha sin duda para ser consumida por sus iguales, quienes la entienden y valoran. Las rimas de El Coleta están hechas a bocajarro, no hay alardes de técnica y las bases cumplen la labor de llevar el mensaje de chico de barrio, de cultura de barrio. Ahora que gran parte de la población parece sentirse perteneciente a una clase mayor de a la que verdaderamente pertenece, El Coleta viene a decirnos que somos lo que somos. Básicamente, una apedreada cultura de barrio que es atacada e insultada desde posiciones más elitistas, siendo acusada de materialista pero… ¿cuál es el problema de que un adolescente quiera unas mejores zapatillas deportivas o un coche de mayor cilindrada?. Si es lo que el capitalismo lleva ofreciéndonos desde que nacemos con un televisor ante los ojos. En la música de El Coleta está todo eso, pero quizá lo más importante es que el universo que transmite es mucho mayor quizá de lo que la mayoría de gente cree.

 

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Porque ahi están las menciones socioculturales a multitud de referencias que hacen bandera de lo popular, los nombres propios que evocan con una fuerza irresistible a donde él quiere, la denuncia de los grandes traficantes que desde el poder han enviado a la cárcel a pequeños menudeadores o por supuesto esa generación tan castigada a la que El Coleta hace mención en cuanto puede: la conocida como “jóvenes quinquis”, aquellos a quienes el fin de la dictadura franquista pilló con una adolescencia a paso cambiado a base de marginalidad obrera y muchas ganas de disfrutar y buscarse la vida en comunión con sus iguales, con sus amigos. Muchos de ellos acabaron mal por desconocimiento, abuso policial o directamente porque así lo quisieron en una especie de huida hacia adelante que sin duda es lo más parecido que hubo en España al movimiento punk británico (con permiso del rock radical del País Vasco).

Video “Deprisa, deprisa”:

 

El Coleta se encuentra actualmente en pleno proceso de captación de reservas de su nuevo trabajo, una trilogía especial que contendrá sus dos discos en solitario (“Iberikan Stafford” y “Más cornás da el hambre” que completan su discografía junto a “Huevos y palabra” y “Dlitokrazia” con Dlito) más el inédito “Yo, El Coleta” y una camiseta conmemorativa. Puedes hacer tu pedido al e-mail trilogiaelcoleta@gmail.com. Mientras, y sin dejar nunca de lado el espíritu de comunidad que mantiene junto a amigos y socios como Broder Chegar o Starone, el skyline de Moratalaz, MO, le ve crecer.





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