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Todo hombre orquesta ha soñado con llegar al momento en que la máquina palpite sin cesar y de forma impredecible, que no dejen de ocurrir cosas para atrapar al espectador dentro de un laboratorio sonoro donde la tecnología provoca ritmos y los ritmos te hagan intuir que hay un orden dentro del caos y muchos caos dentro del orden de las máquinas musicales inspiradas en un Frankenstein sonoro.

Probablemente el Prometeo moderno de Mary Shelley no sea la inspiración, pero el amasijo y recolección de elementos siempre nos lo recuerda, quizás el Frankenmusic tienen mayor relación con las máquinas de Rube Goldberg, con bolas, tubos y otros artilugios disparando eventos mecánicos en una complicada reacción en cadena. Hemos visto los elaborados sistemas para realizar tareas simples desde Plaza Sésamo y Wallace y Gromit hasta los Looney Tunes, Edward Scissorhands, Back to the Future, y Malcolm, pero les garantizo que nunca han visto una máquina de Rube Goldberg como las siguientes, probablemente menos las han escuchado.

Las máquinas de Rube Goldberg con un objetivo musical para mi inician con la portada diseñada por Nick Mason, que también cursó la carrera de arquitectura en el Regent Street Polytechnic y de ahí obtuvo algunas ideas para la recopilación Relics. El baterista de Pink Floyd hizo en 1971 un claro encargo a los diseñadores de Hipgnosis, llevar a la realidad su boceto de una máquina imposible al estilo de Rube Goldberg, que también parecía algo tomado de Yellow Submarine. Para el momento en que se editó Relics, Storm Torgetson no contaba con los elementos para realizar la portada, por lo que apareció unicamente una versión mejorada del boceto de Mason y se completó el arte hasta años después, cuando se editó el CD.



Las nuevas herramientas de diseño, que permitieron terminar el trabajo varios años después a Torgetson, probablemente lograron que en el 2001 apareciera un popular vídeo en CGI creado por Animusic. Pipe Dream no sólo se mostró como algo viral, también se convirtió en una increíble máquina de Rube Goldberg que todo mundo quería ver funcionar, tuvieron que pasar varios años para que Intel construyera su versión de Pipe Dream y la pusieran en acción para asombro de todos.

Los ingenieros de Intel Embedded Computing, que no sólo se concentran en crear procesadores, llevaron la animación a la realidad con su orquesta de paint ball. La pieza Intel Industrial Control in Concert fue revelada en septiembre de 2011, constaba de siete procesadores Intel Atom, corriendo en tres diferentes sistemas operativos, sistemas de cámaras de seguridad, sensores touchscreen y otras tecnologías. El proyecto fue completado en 90 días y tuvo un costo final de $160 mil dólares.

La máquina musicales al estilo Rube Goldberg finalmente fueron un hecho más allá del hombre orquesta, como lo han demostrado también los catalanes de CaboSanRoque, la increíble orquesta menguante donde se une la amistad con las máquinas y la chatarrería para establecer una interacción de resultados mecánicos con ayuda digital. El proyecto creado en el 2001 entiende los instrumentos como un punto de partida y no como un destino. Se restituye a la máquina su naturaleza mecánica, pero se le otorga una presencia en la escena musical, festivales de teatro, títeres y robótica.

CaboSanRoque muestra una relación entre el hombre y la máquina, es sobre improvisación libre y absoluta pero controlada, todo está programado con una «cajita musical» donde existe un espacio para unos nueve instrumentos creados por ellos mismos; máquinas al fin y al cabo que “pueden tocar a Stravinski” y no se limitan a la música “convencional”. Sus ritmos polifónicos inundan, al igual que sus máquinas, como la lavadora que transforma su sonido original en un movimiento de engranajes, cilindros y martillos de piano que actúan sobre diferentes instrumentos y crea la obra Música a Máquina. Un electrodoméstico puede ser el protagonista del concierto y el punto de partida para otros increíbles escenarios musicales y visuales dispersos, que acercan al público a un momento con aire steampunk, puramente industrial.

Durante más de 10 años se han dedicado a la experimentación a través de instrumentos inventados a partir del reciclaje de materiales de desperdicio y objetos cotidianos, su proyecto más reciente ocurrirá en México, donde desarrollarán para la Fonoteca Nacional y la edición del 2013 del Festival Iberoamericano de Cultura Musical Vive Latino una máquina sonora con desperdicios de objetos mexicanos.

En conferencia de prensa Roger Aixut y Laia Torrents detallaron sus creaciones La Caja Sonora, La Lavadora Máquina-Música, La Orquesta Mecánica y Los Animales Musicales. “Ahora nuestro reto será hacer una máquina con objetos mexicanos, que nos acerque al folklore musical de este país y que la gente pueda apreciar su capacidad sonora”. La instalación sonora mécanica-automática será presentada en agosto próximo en México, en el marco del programa de residencias artísticas de la Fonoteca Nacional, en conjunto con OCESA y el Festival Vive Latino.

Como mencioné líneas arriba, probablemente han visto máquinas de Rude Golberg en funcionamiento, se han sorprendido, pero nunca han escuchado una como las de CaboSanRoque. Dentro de poco descubrirás el inesperado placer de quedarte con la boca abierta contemplando como lo inútil y desechable adquiere un nuevo ritmo.

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