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“Me tocó crecer viendo a mi alrededor paranoia y dolor”Andrés Calamaro

Muy pronto, en México comenzará la lucha política rumbo a las elecciones de 2012. Promesas de campaña, horas de televisión y radio con mensajes similares pero con maquillajes distintos. Y el sexenio que termina deja un rastro de sangre difícil de ignorar.

Así serán recordados los últimos seis años. El sexenio de los colgados en los puentes, de los casi 50 mil muertos, del boom del narcomensaje, de los Secretarios y sus turbulencias, de la guerra perdida. La punta del iceberg de una historia “democrática” que urge a gritos por un cambio, y no necesariamente de partidos.

En 2010 la realidad nacional lanzó uno de los más desesperados:

“Entre el 22 y 23 de agosto, un grupo de hombres –quizá unos siete u ocho- acorralaron a 73 o 74 personas en el ejido El Huizachal, y les dispararon un balazo en la nuca a casi todas. Según ha declarado en diferentes momentos la PGR, las víctimas iban viajando en dos camiones rumbo a Estados Unidos, con la intención de ingresar de forma clandestina a ese país” (Elizabeth Palacios, 72 migrantes, Editorial Almadía).

Fueron 72 muertos, todos migrantes, algunos de Centroamérica, otros del sur. La noticia le dio la vuelta al mundo, mientras las familias rezaban para que no fuera el hijo, el esposo, el hermano, que fuera el de alguien más.

Dicen que fueron los Zetas quienes interceptaron a los indocumentados –que no ilegales-, les ofrecieron unirse a su grupo delictivo como sicarios, o de lo contrario, su viaje hasta ahí llegaría. Nadie quería ser asesino, sólo buscaban un trabajo que les dignificara a ellos y a sus familias. Por eso los mataron.

Después de estos sucesos, la periodista Alma Guillermoprieto buscó dar voz a los asesinados, a los indefensos, que en México son carne de cañón para funcionarios de migración, militares y políticos.

El proyecto fue bautizado como 72migrantes.com, nació en el terreno virtual y recientemente, en este 2011, editorial Almadía lo rescató para materializarlo en papel.

La reunión de personalidades incluye nombres como Juan Villoro, Alejandro Almazán, Saúl Hernández, Sergio Aguayo Quezada, Eduardo Rabasa, Roger Bartra, Braulio Peralta, Laura Emilio Pacheco, José Woldenberg, Alberto Chimal, Diego Osorno, Marcela Turati, Guillermo Osorno, Pablo Raphael, Elena Poniatowska, Jorge Volpi, por mencionar algunos. Son 72, cada uno escribe para una de las víctimas de aquella masacre.

Este proyecto rescata algo que se ha olvidado en medio de tanta sangre y dolor: darle un nombre, una identidad a cada uno de los más de 40 mil muertos y más de 10 mil desaparecidos de los últimos años. Así no serían números de los que se hablaría, sino de personas. Personas como tú, lector.

En el apéndice de esta intervención de lunes dejo una parte de lo escrito por Emiliano Ruiz Parra en la revista Gatopardo (septiembre de 2011), “Solalinde”, una entrevista con el sacerdote y activista, defensor de los derechos humanos de migrantes en México. El texto completo se puede leer en la revista Gatopardo

Solalinde sostiene que no se trata sólo de un lucrativo negocio en volumen, sino de una estrategia política para hacerle el trabajo sucio a Estados Unidos: contener a través del miedo la inmigración indocumentada a ese país.

«El gobierno federal —entiéndase de Felipe Calderón— tiene una política de Estado con Estados Unidos. Estados Unidos es su aliado y es su amigo, entonces él tiene que hacerse responsable y cumplirle a su amigo. Cumplirle significa hacer el trabajo sucio, cuidarle su patio trasero, y si tiene una política de Estado, también tiene que tener una estrategia de Estado, que es la política migratoria que está implementando con los migrantes. México no puede, le da vergüenza y no tiene valor para hacer un muro de una vez por todas y sellar la frontera, que sería lo más honesto, porque sabe que si lo hiciera no tendría cara para exigir que quitaran el muro en el norte, pero, además, tampoco podría exigir una reivindicación para los migrantes mexicanos en el norte, entonces lo que hace es una política de Estado por colusión o por omisión, como son los secuestros», le dijo a Carlos Martínez —hermano de Óscar— reportero del periódico digital salvadoreño Elfaro.net.

 

72 Migrantes

Proyecto de Alma Guillermoprieto

Editorial Almadía





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