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Novecento
Alessando Baricco (Turín 1958), es en la actualidad uno de los escritores con mayor originalidad y técnica ultra depurada en el estilo único de su narración. Baricco, escribió en 1994 una obra genial, con giros que constantemente atrapan al lector para no despegarse de la lectura hasta el punto final, Novecento, es el título y a manera de monólogo teatral contagia a la imaginación de creatividad e ilusiona con una trama que se esconde entre lo onírico y lo definitivamente imposible, pero profundiza en la muy real caverna de sentimientos y valores humanos.
Novecento es un niño que fue encontrado en un barco, el Virginian, que atravesaba constantemente el Atlántico para anclar en el hogar del sueño americano, y que dejaba a inmigrantes que esperaban un mejor futuro en el nuevo continente. Todo esto a principios del siglo pasado, a principios de 1900.
Con el tiempo, Novecento se adaptó a la vida del buque, se hizo de amigos, y más que de amigos, de una familia que cuidaba de él por ser el pequeño ángel del lugar. Nunca pisó tierra. ¿Para qué? Pocos niños podrán presumir que crecieron sobre la inmensidad del océano, hasta que lo domaron. Ninguno, sólo él, se adjudicará la fama de haberse descubierto como el mejor pianista que el mundo pudo conocer, pero que no conoció, porque se encontraba en la mitad del gigantesco mar.
Nuestro protagonista crece bajo el sol más despejado, con su estrella igual de grande. Talentoso y con un futuro que parece predestinado. Así es como Baricco cumple a la perfección con la metáfora del artista, del que viaja sin necesidad de moverse, del que mira sin necesidad de ver. Novecento ha nacido para conocer el mundo, sin alejarse de su piano.
Cuando Novecento decide que es momento de abandonar el barco, comienza la parte esencial de la alegoría del destino en la narración de Baricco. Novecento comienza a bajar por la escalinata que lo ubicará por primera vez en tierra; es ahí en donde Novecento debe decidir si la inmensidad del mar o lo caótico de la tierra firme serán la sede de su destino. Y en donde Baricco nos enseña la distancia tan grande que existe cuando una disyuntiva que a veces parece sencilla, en realidad es la “catafixia” que nos puso la vida.
Los simbolismos de Baricco son perfectos; la música que descubre la narración es un concierto de menos de 100 páginas para disfrutar agarrado al libro. Pocas veces se puede decir que la escritura tiene melodía, pero cuando la tiene, vale la pena leerla, escucharla y sentirla.
Novecento
Alessando Baricco
Anagrama
Barcelona, 1999
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