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Dos rasgos esenciales que constituyen la personalidad de una banda se basan en el contexto y el discurso. De dónde vienes y qué tienes qué decir son premisas tan básicas y tan sencillas, que la mayoría de las bandas nacionales pasan de largo a la hora de entregar canciones vacías y prescindibles

Motor es una banda diferente. Es una agrupación con personalidad propia, con un discurso que se nutre de lo que sucede en el mundo real y con una postura que decide abordar temas que nos afectan a todos, pero que pocas veces articulamos de manera constructiva y ordenada. Con tres discos editados y seis años de carrera, la banda originaria de la CDMX se ha caracterizado por ofrecer en cada una de sus producciones un potente sonido plagado de riffs clásicos de guitarra y un discurso que critica los vicios de la sociedad mexicana, pero que son extensivos al resto del mundo.

 

Resulta paradójico que en tiempos en los que todos opinan, sean muy pocas las agrupaciones que se atrevan a hacer canciones como las que hace Motor. Basta escuchar el primer track de su primer producción Motor I (2011) para encontrar a una banda que no teme hacer un ejercicio de autocrítica sobre los tiempos que corren. En “Solo importo yo” ya se anunciaba una iracunda línea narrativa en la que la crítica social y la rebeldía se abordan a partes iguales

Si Zach De La Rocha de Rage Against The Machine decía que: “La rabia es un don”, Motor hace uso de esa cualidad de una forma constructiva en las canciones de su tercer placa de estudio Motor III (2017). En piezas como “Muro”, la banda aborda el tema de los absurdos y patéticos muros de odio que se levantan alrededor del mundo, desde un punto de vista diferente, no desde la posición de “victimas” de quines se entienden como los inferiores, sino desde la perspectiva de aquellos que se atreven a cuestionarlos y están dispuestos a derribar barreras “¿Cuántos hombres no habrá que los muros quieran derribar?”

 

Tener una posición implica el gran reto de sostenerla y expresarla de manera categórica. En temas como “Respeto por tu autoridad” la valentía de Motor por decir las cosas como son se combina con una inteligencia para abordar temas que lamentablemente, abundan alrededor del mundo: la decepción por las instituciones, la corrupción y el desencanto político se sintetizan en letras como: “La sed de ambición te impide avanzar. Derecha o izquierda no importa está mal, bajo la manga ocultas un as. Te crees que estás sobre los demás, pero no tengo nada de respeto por tu autoridad”

Para que un proyecto musical logre conectar con la gente y trascienda a su tiempo, debe tener una personalidad y una coherencia sustentada a lo largo de su carrera. Para la banda integrada por Christian Charpenell (batería), Patas Rodríguez (guitarra), Os Morfín (bajo) y Manuel Suárez (voz y guitarra) la congruencia es uno de sus mayores atributos y eso, en una escena como la mexicana, lamentablemente es algi digno de celebrar.

 

He aquí una banda que está haciendo canciones sobre las cosas que de verdad importan.

Festival Rock al Parque 2017. Foto de Kike Barona.





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