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Y después de esto ¿qué sigue? Seguramente esa fue la pregunta más socorrida entre los más de 300 mil mexicanos que tuvieron el provilegio de admirar la colosal gira 360 durante 3 fechas y que de paso ingresarán a los libros de récords de U2 como la audiencia más grande que ha presenciado uno de sus tours.

Y es que la majestuosa gira 360 dejó encandilado al público mexicano en todos los sentidos. Las 3 presentaciones de los irlandeses no sólo se vieron matizadas por el despliegue tecnológico de la colosal “garra”, sino por una ejecución impecable y llena de detalles, en la que los cambios en el setlist hizo de cada show un momento único e irrepetible. La presentación de  la noche del domingo en el Estadio Azteca fue sólo el colofón de una semana que giró alrededor de los irlandeses y en la que el agradecimiento al público mexicano con detalles predecibles, pero que agradece mucho nuestro público, matizó el cierre del tour en nuestro país.

Al filo de las 8:30 de la noche, Snow Patrol apareció sobre el escenario con un recibimiento espectacular. Temas ampliamente conocidos como “Chasing cars”  y “Run” fueron ovacionados por un público que durante las 3 fechas fue benévolo con los de Irlanda del Norte, por lo que el cantante, Gary Lightbody en un arranque de entusiasmo se despojó de la camisa para dejar ver una camiseta de la selección mexicana de futbol con el número y dorsales de Javier “Chicharito” Hernández. Luego de interpretar un set que calentó los ánimos de los asistentes, Snow Patrol se despidió del público dejando un mensaje en la pantalla gigante de la garra : “Snow Patrol Loves México”.

Cerca de una hora después, en el sonido local los acordes de una canción de banda comenzaron a sonar ante el desconcierto del público. Luego, los acordes de “Space Oddity”, el tema que da pie a que los irlandeses se incorporen al escenario, literalmente fue opacado cuando las imagenes de los 4 hombres aparecieron en la enorme pantalla cilíndrica. Una vez bajo de la garra, los acordes de “Even better than the real thing” comenzaron a sonar y la luz y sonido se debordó al compás de los movimientos de Bono sobre el escenario.

Even better than the last night” señaló el cantante al termino del primer tema y ante una entrega total y absoluta de la audiencia, que en todo momento cantó y bailó cortes como “New years day”. Fue después de ese corte cuando Bono hizo una pausa para reconocer y agradecer el apoyo de Snow Patrol como banda abridora. Luego vinieron “Get on your boots”, “Magnificent” y uno de los temas más celebrados de la noche “Elevation”.

Quien escribe esta nota tuvo la oportunidad de presenciar el show desde la parte más alta del Estadio Azteca, por lo que puedo dar fé que el sonido no fue completamente aceptable en cuanto a las voces. Ni siquiera en los momentos estelares cuando Bono presentó a la banda, se contó con una acústica óptima debido a las complejidades del Estadio Azteca. Aún así, resulto divertido ese momento, pues el vocalista se refirió a Adam Clayton como “nuestro galán de esta noche”, a Larry Mullen como “nuestro Hombre Macho” a The Edge como “nuestro genio en las guitarras y en todo lo demás” y cuando se describió así mismo como “el mil usos” provocando una enorme ovación que repetía al únisono: “¡Milusos! ¡Milusos! ¡Milusos!”.


Sin lugar a dudas, uno de los momentos estelares de la noche ocurrió cuando la banda interpretó “All i want is you”.  Bono y Larry Mullen con una playera con la leyenda “Sexico” y la imagen de la república mexicana en la espalda dedicaron al público “Love Rescue Me” con una frase:  “Esta semana en México he tenido velitas de pastel, he bailado con mi mujer y hemos bebido tequila, sólo el amor puede rescatarme!”.

Al termino de “Beatiful Day” llegó otro de los momentos especiales, pues a diferencia de la noche anterior en que U2 interpretó un reprise de “Stand By Me” esta vez decidieron incluir una hermosísima versión de “Blackbird” de The Beatles. Luego, los coros de “Pride (in the name of love)” hicieron retumbar la estructura de concreto del Estadio Azteca en un subidón de emociones que reculó cuando las imagenes de las hermosas participantes en el concurso “Miss Sarajevo” aparecieron en las pantallas y dieron pie al tema del mismo nombre en el que Bono se dió tiempo de cubrir las partes del desaparecido Luciano Pavarotti.

El discurso político tampoco estuvo ausente en esta fecha. Esta vez, las denuncias de Bono se enfocaron en los Estados Unidos de América, sus fronteras amuralladas y su tráfico de armas que inundan nuestro país y provocan miles de muertos gracias a las drogas que se consumen en suelo norteamericano.

“Vertigo” con todo y su incomprensible rúbrica de “1,2,3 catorce!” puso a saltar de nuevo a una audiencia, que no reculó en ningún momento y que sólo hizo breves pausas cuando  el impresionante despliegue técnico de la garra durante el reprise de “Crazy tonight”/Discotheque/Please” convirtió al Azteca en la discoteca más grande del mundo con todo y bola disco incluida.

“Walk on” fue el tema encargado de cerrar la noche en primera instancia. Un Bono que jamás dejó de moverse por la periferia circular del escenario finalmente abandonó brevemente a la audiencia, que ya se saboreaba los temas que aún estaban por venir en los 2 Encores de la noche. Después de la transmisión de un video a favor de la libertad de expresión en Asia y que impulsaba la empatía y la reconciliación a nivel mundial, U2 regresó al escenario para tocar dos de sus temas más emotivos “One” y “Where the Streets have no name“.

Quienes creíamos que ya habíamos visto el potencial completo de la estructura del tour 360 nos asombramos una vez más, cuando en el segundo encore, que inició con “Hold me, Thrill Me, Kiss  Me, Kill Me”, la pantalla cilindrica en el centro del escenario se expandió hasta proyectar imagenes nitidas de más de 30 metros de altura. En medio de luces led y uno de los coros más grandes que se ha escuchado en la historia de los conciertos en México U2 llegó al momento cumbre de la noche con “With or without you”.

“¡Hemos roto todos los récords de esta gira, todas las noches aquí en Mexico! ¿Podríamos ser  Irlandeses – Mexicanos?” Con esa frase Bono se despidió de la audiencia y presentó el último de los temas que u2 interpretaría en suelo mexicano “Moment of surrender”.

Nadie puede anticipar lo que vendrá en un futuro, pero muy seguramente lo que pudimos ver en esta gira será histórico. Sólo una agrupación con la trayectoria y repertorio musical que posee U2 spuede hacer justicia al despliegue técnico del que esta llamado a ser el tour más grande en la historia del rock y que seguramente, permanecerá en ese status por varios años hasta que una banda con el aplomo suficiente y una inversión millonaria  sea capáz de superar al maratónico U2 360.

 





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