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En la última larga entrevista que John Lennon concedió en 1980, en dos ocasiones dijo: “No hay melodías originales, sólo temas con variaciones.

Hace unos años, en sonidos marginales hablamos sobre el hecho de que si nos ponemos estrictos, todos plagiamos a Bach.

Menciono estos dos conceptos precisamente para compartir al lector un tercer concepto, el cual menciona Billy Joel a George Martin en una entrevista parte del programa de tres episodios llamado “World of Music” (emitido por la BBC en el 2000). Aquí el fragmento correspondiente al célebre pianista norteamericano:

Joel menciona que el reto actual del compositor no es la originalidad en las notas. El reto está en el arreglo, los instrumentos utilizados, los efectos sonoros. Es decir, tiene que ver más con la manera en cómo queremos transmitir el mensaje.

Al final del día la música es un lenguaje. El lenguaje hablando se compone de letras que forman palabras que a su vez hacen frases. El lenguaje musical se compone de notas que forman motivos que posteriormente forman melodías.

George Martin en esa misma entrevista hace una excelente analogía en sentido inverso, el dice que el lenguaje hablado es música, cada oración que emitimos tiene entonación, ritmo e intención.

Si somos estrictos, en los últimos 200 años, el idioma español no ha cambiado radicalmente. Seguimos usando la misma gramática y alfabeto. A pesar de que en los últimos años ha evolucionado el vocabulario, las reglas para hablar son básicamente las mismas.

En la música ocurre algo semejante, las escalas y reglas de armonía son las mismas que usaron los compositores desde finales de 1600, aunque con el paso del tiempo se han enriquecido por distintas formas musicales. Un claro ejemplo es el jazz.

¿Por qué seguimos disfrutando la música tonal? ¿Por qué razón es complicado que el grueso de la gente acepte propuestas sonoras no-tonales?

Si no lo han deducido, la respuesta está arriba, en la frase de Martin: La música tonal es un lenguaje que comprendemos perfectamente, seamos músicos o no-músicos.

Desde luego en la música también hay idiomas: Música de Oriente y música de Occidente. Del mismo modo en que no todos tenemos el tiempo ni los medios para dominar más de dos o tres idiomas, tampoco estamos obligados a entender todos los estilos musicales. Basta con que aprendamos a reconocerlos en términos generales y respetarlos.

La melodía es ya casi tan natural que un bebé puede cantar entre balbuceos antes comenzar a hilar frases. La melodía es constante. ¿Es esto inamovible? No, no lo es, pero sería muy complicado inventar una canción de cumpleaños en una escala musical micro tonal o dodecafónica.





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