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Es una palabra fuerte. Éxito, te lo desean cuando te acercas a una situación complicada. La misión fue un éxito. Éxito en taquilla, éxito en la radio. Persona con auto del año y un empleo bien remunerado, es sinónimo de persona de éxito.

¿Cuántas veces no hemos oído la palabra? Otras tantas deseamos conseguir el éxito, casi es misión de vida para muchos.

Etimológicamente exitus en latín significa “salida”. De ahí la palabra inglesa exit. En español entendemos éxito como una salida en buen término. En inglés success viene del latín successus es decir avance. Son términos significativamente opuestos y sin embargo se utilizan para referir el mismo concepto.

En lo personal me quedo con la versión inglesa, el éxito es un avance, no es el fin último ni salida. Es únicamente una marca más en el camino.

En términos musicales se entiende el éxito como la capacidad de generar riqueza cuantiosa con reproducciones de música en streaming y presentaciones en directo. Esto viene aunado a un reconocimiento social por un considerable número de personas.

Este último concepto es el que llena primero la cabeza del músico principiante y de sus familiares y amigos. Fama y fortuna en abundancia es deseo y meta. Es este el impulso motivador de muchas bandas y artistas independientes al grabar y tocar. De ahí viene la foto en redes sociales, de preferencia que parezca que fue lleno total. Si asistieron cinco personas debe parecer que acudieron 500.

 

A pesar de ser un concepto muy popular, es una meta altamente improbable de conseguir. No es imposible (no pretendo ser un aguafiestas matailusiones) pero si se hacen números estrictos, la probabilidad será de milésimas.

Ahora bien, busquemos un concepto de éxito menos generalizado y que también tiene cabida en el corazón de los músicos. El éxito como medida personal de alcances propuestos, el success , el avance.

El éxito debe ser una vara para medir, y esa vara debe tener una longitud establecida de acuerdo con el entorno en el que se vive. Por ejemplo, el primer éxito del músico debe ser el conseguir lo óptimo en términos de ejecución e interpretación de una pieza musical, el segundo éxito presentarlo a un público más allá de su familia y amigos, el tercero repetir esa presentación ante otro público y así sucesivamente.

El siguiente éxito consistirá en grabar algo de su trabajo más representativo y por supuesto compartirlo en redes. De preferencia buscando un público objetivo con gustos afines a la música que se comparte, de éste modo aumentarán las probabilidades de ser escuchado. Un éxito posterior debe ser una nueva serie de presentaciones buscando mejorar con respecto a las anteriores.

Ésta es una manera de lograr éxitos de manera tangible. El éxito son palomitas en un checklist de metas a corto, mediano y largo plazo. No tiene que ver con la imagen de riqueza y celebridad que nos ha regalado la cultura popular desde mediados del siglo XX.

Desde luego qué hay más formas de definir el éxito, el común de las múltiples definiciones es que se trata de un asunto muy personal que cada quien debe plantearse y tomar las medidas necesarias para conseguirlo.





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